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Muchas veces sentimos y observamos que la ayuda que ofrecemos no «llega» allí donde estaba puesta la mirada y dejan de obtenerse  los resultados esperados.

Os dejo una serie de artículos que espero sean de vuestro interés:

Discapacidades en la familia

Hijo discapacitado

Cuando los padres tienen un hijo discapacitado frecuentemente tiene el mismo efecto como cuando en una familia hay hijos que mueren temprano. Los padres se separan, se alejan, porque secretamente se reprochan a sí mismos o al otro la discapacidad, como si ellos fueran culpables. Aquí la solución es que los padres se miren mutuamente y digan: «Es nuestro hijo y nosotros nos ocuparemos de él juntos, tal como nos necesita como padres». De esa forma los padres pueden acercarse y pueden apoyarse y fortalecerse mutuamente en el cuidado del hijo discapacitado. Ese es el primer paso.

Hermano discapacitado

Entre los hermanos también tiene un efecto profundo porque los hijos que son sanos no se animan a retener su salud y a tomar plenamente su vida. Porque secretamente ellos se siente culpables frente al hijo discapacitado porque ese hijo tiene una desventaja y ellos tienen una ventaja.[…]

Aquí la solución se encuentra en un nivel más elevado. El hijo sano le dice al hijo discapacitado:«Tú eres el discapacitado y yo el sano. Tomo mi salud tal como la he recibido, la respeto como un regalo. Pero permito que tú la compartas. Si tú me necesitas, yo estoy para ti» De esa manera el hijo sano puede quedarse con su ventaja y al mismo tiempo permitir que el hijo discapacitado la comparta.

Fuerza que surge de una discapacidad

A menudo ocurre que la sociedad, el entorno, compadecen a padres con un hijo discapacitado como si hubieran tenido mala suerte. Pero al observar una familia cuando trata al hijo discapacitado y ver las fuerzas que son liberadas en esa familia, fuerzas de amor, dulzura y también disciplina, entonces se puede ver que el hijo discapacitado significa algo especial para esa familia. De manera similar que una enfermedad para uno  mismo-si uno la toma- es algo significativo. Una familia con un hijo discapacitado irradia hacia su entorno. Muchas ilusiones que uno se puede hacer de felicidad y vida son amortiguadas allí y hacen lugar para un profundo afecto hacia la vida tal como es, incluso con sus límites y sus restricciones.

 

Fragmentos extraídos de BERT HELLINGER. «El manantial no tiene que preguntar por el camino».  

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